Los 8 Secretos del Éxito, de 8 Grandes Emprendedores.

Por qué las personas son exitosas?. Es debido a que son inteligentes? O simplemente tienen suerte?. El analista Richard St. John, condensa años de entrevistas grandes emprendedores de éxito en una presentación de 3 minutos sobre los verdaderos secretos del éxito.

Los 8 Secretos del Éxito son:

 

1. PASIÓN

Thomas Freeman. “Estoy impulsado por mi pasión” Las personas de éxito actúan por amor y no por dinero. Carol Colleta nos dijo, “Yo pagaría a alguien por hacer lo que yo hago”.  Lo curioso es que, si lo haces por amor, el dinero viene de todas maneras.

2. TRABAJO

Rupert Murdoch. Todo es trabajo duro, nada viene fácilmente, pero me he divertido bastante consiguiéndolo. ¡Sí! DIVERSIÓN, Las personas exitosas trabajan en aquello que les divierte, y trabajan muy duro para divertirse al máximo. No son adictos al trabajo, son amantes de su trabajo.

3. SER BUENO EN LO QUE HACES

Alex Garden. Para ser exitoso debes dedicarte a algo, y ser muy bueno en ello. No hay ninguna magia para ser el mejor, solo es practicar, practicar y practicar.

4. ENFOQUE

Norman Jewison. La clave está en enfocarse en una sola cosa. Mantenerse enfocado hasta conseguir los resultados deseados.

5. EMPUJARTE

David Gallo. Debes empujarte física y mentalmente. Debes empujarte, empujarte y empujarte, para superar la timidez las dudas y los miedos. Goldie Hawn dijo: Siempre tuve dudas y miedos, no ere lo suficientemente buena, no era lo suficientemente inteligente, no pensé que lo lograría… Nunca es fácil empujarse a uno mismo, ¡por eso se inventaron las madres!.

 

6. SERVIR A LOS DEMÁS

Sherwin Nuland. Ha sido un privilegio servir como doctor. Ahora muchos niños me dicen que quieren ser millonarios como yo. Y lo primero que les digo es, ok! pero no podéis serviros a vosotros mismos. Tenéis que servir a otras personas ofreciéndoles algo de valor. Por que de esa manera las personas se hacen ricas.

7. IDEAS

Bill Gates. Yo tuve una idea, fundar la primera compañía de programas para microcomputadoras, y creo que fue una buena idea. No hay magia en la creatividad en cuanto a las ideas se refiere. Se trata de hacer las cosas simples.

8. PERSISTENCIA

Joe Kraus. La persistencia es la clave número uno del éxito. Tienes que persistir al fracaso y al CRIP (las Críticas, el Rechazo, los Idiotas, y la Presión).

Estas son las 8 claves que te conducirán al éxito inescrutablemente.

La Conferencia en TED:

 

Coaching Personal: La serenidad en la gestión de conflictos

Hoy queremos hacer mención a un elemento fundamental para la evolución “humana” de cualquier persona. Mónica Esgueva, nos habla del Coaching Personal y nos dice algo muy importante: “La serenidad es un elemento clave para gestionar conflictos personales y laborales. El autoconocimiento y la gestión de las emociones también juegan un papel importante en el desarrollo profesional.”

Hoy en día hace falta mucho interés y ganas para encontrar momentos y espacios de soledad y quietud, pues todo nos arrastra hacia la distracción. La actividad incesante es la reina de nuestros días.

Sin embargo, es la serenidad, el silencio y la soledad lo que desenmascara nuestro ego, pues es la actividad lo que alimenta la personalidad y la gratificación, lo que hace al ego sentirse importante. Para lograr una serenidad general y estable, es importante evitar mezclarse en discusiones antagonistas y aferrarse a posiciones contenciosas que no llevan a ninguna parte y reavivan una lucha interna perjudicial. No puedes estar en guerra con el exterior y pretender una paz interna, es una gran incoherencia. Es imposible intentar que tu energía aumente y se aquiete si te pasas el día luchando. Da igual si tu causa es justa o no lo es: al final te quedas enzarzado en una batalla sin poder abandonar la lanza y el escudo.

Está claro que alguna que otra discusión es inevitable en las interacciones de la vida diaria social y el trabajo, pero lo fundamental es que mantengamos las disputas cortas y que las hagamos lo menos emocionales posibles, gestionando los conflictos con transparencia y buena voluntad. Hay que saldar y resolver todos los asuntos pendientes sin que se vayan arrastrando por desidia o miedo.

No quiero decir que tengamos que enamorarnos de todo el mundo que pasa por nuestra vida, pero al menos hemos de estar reconciliados con todas las situaciones y circunstancias con las que nos encontramos —hasta las menos agradables, o especialmente esas—, sobre todo para que no sean las emociones las que nos atrapen y nos controlen a pesar nuestro. Esto también requiere una limpieza en nuestra relaciones sociales: librarnos de los enredadores, despedir a los folloneros que nos descalabran y a aquellos con los que siempre nos estamos peleando. Deséales lo mejor y permite que sigan su camino. Es mucho más importante la libertad y la paz mental que ganar pequeña batallas.

También es fundamental desarrollar la disciplina de no criticar ni juzgar, pues esto nos encierra en el mundo del ego que siempre quiere tener razón, elevarse por encima de los demás a toda costa y sentirse importante. Para serenarse hay que distanciarse de las emociones tribales y más básicas. También es necesario buscar tiempo para encontrarnos con nosotros mismos, para contemplar nuestra vida y a nuestro yo interior. Asentarnos en el silencio y abrazarlo sin necesitar llenarlo de ruido y distracciones. Puede ser sentándonos en nuestro salón, paseando por el bosque o la playa al amanecer, haciendo yoga o recogiéndonos en ese lugar donde nadie nos molestará y podremos aquietarnos. Hacer de esto una rutina nos ayudará a centrarnos y no sentir que remamos contracorriente o sin rumbo fijo.

La serenidad también procede de dejar que cada persona sea como quiere ser. No podemos cambiar a los demás y a menudo malgastamos muchas fuerzas intentándolo sin fruto. No hay más que dos opciones sabias: o aceptas a la persona tal y como es, y la amas incondicionalmente de esta manera; o bien, si no te gusta lo que ves, te vas. El resto supone un gran desgaste de energía y una batalla que de antemano está perdida y genera gran estrés.

Además, demasiadas personas terminan dañadas a causa de la búsqueda de confrontación que el ego parece necesitar para sentirse poderoso. La pelea sólo se produce cuando la persona necesita subirse por encima del otro, sentirse ganador, en posesión de la verdad, superior… En realidad, ni una sola pelea merece la pena.